Paisaje de dunas y lagunas turquesa en Lençóis Maranhenses, nordeste de Brasil

Lençóis Maranhenses: el desierto de Brasil con lagunas turquesa que no parece real

Los Lençóis Maranhenses son la joya del nordeste brasileño. Este parque nacional, único en el mundo, parece un desierto, pero en realidad no lo es: entre junio y septiembre, tras las lluvias, sus valles se llenan de lagunas cristalinas, formando un paisaje surrealista de dunas blancas y espejos de agua azul o verde.

Mejor época para visitar los Lençóis Maranhenses

La temporada ideal va desde la segunda quincena de junio hasta septiembre. Antes de eso puede llover, y después muchas lagunas empiezan a secarse. Si querés ver el parque en su máximo esplendor, planificá tu viaje para esos meses.

Antes de ir, yo había leído que se podía visitar desde mayo, así que para asegurarme saqué mi pasaje para llegar el primero de junio. Menos mal que tenía otras cosas que hacer en São Luís, porque no paró de llover hasta el 15. Así que sí: si podés, esperá a mediados de junio para tener más chances de ver las lagunas en todo su esplendor.

Cómo llegar a los Lençóis Maranhenses

Podés llegar por tres rutas principales:
• Desde São Luís, capital de Maranhão, a unas 4 horas en micro hasta Barreirinhas, la puerta de entrada más popular al parque.
• Desde Ceará, combinando el viaje con Jericoacoara, ideal si querés hacer un recorrido más largo por el nordeste.
• Desde Santo Amaro, que es la entrada más cercana al parque y permite acceder a lagunas menos visitadas. No fui por esa zona, pero muchos viajeros la recomiendan si buscás una experiencia más tranquila y menos turística.

• También se puede llegar a Atins, un pequeño pueblo costero dentro del área del parque, al que solo se accede en camionetas 4×4 o en lancha por el río Preguiças. Es una opción más aventurera y aislada, ideal para quienes buscan desconectarse.

Excursión a los Lençóis Maranhenses desde Barreirinhas

Contraté la excursión por la web de Despegar a muy buen precio y en pesos argentinos (aunque también se puede en agencias locales).

Salimos desde un punto de encuentro en Barreirinhas: primero micro, luego ferry, y finalmente un 4×4 que cruza caminos de arena y vegetación cerrada (¡hay que agacharse para no pincharse con las ramas!).

El acceso al parque solo es posible en camionetas 4×4 autorizadas y siempre acompañado por guías locales. El camino es largo, aislado y completamente fuera de ruta: no es un paseo al que uno pueda ir por cuenta propia como quien baja a la playa. La única forma de llegar es contratando una excursión organizada, lo que además garantiza la seguridad y el cuidado del entorno.

Una vez dentro del parque, las dunas blancas parecen infinitas.

Hay que tener cierto estado físico para subir y bajar, pero vale cada paso.

Las lagunas, formadas solo con agua de lluvia, son tan limpias y claras que podés nadar viendo el fondo.

Lençóis Maranhenses

Agua cristalina en los Lençóis Maranhenses

Lençóis Maranhenses

La excursión consiste en ir a las distintas lagunas, subiendo y bajando por las dunas guiados por un lugareño (de lo contrario sería imposible no perderse) y con un tiempo para nadar y tomar fotos.

Vista panorámica de los Lençóis Maranhenses: dunas blancas infinitas y lagunas que parecen irreales

Lençóis Maranhenses - Brasil

Son varias horas, comienza al mediodía y termina al atardecer

Lençóis Maranhenses-Brasil

No permiten llevar comida ni latas de bebidas, solo agua, para proteger el ecosistema.

Mis compañeros de viaje y yo habíamos llevado un pack de “latinhas” de cerveza para pasar el día, sin saber que estaba prohibido, y tuvimos que dejarlo. Por suerte el guía nos dio una mano y las mandó a la heladera del restaurante donde regresábamos al final de la excursión. Igual, creo que tuvimos suerte… por las dudas, no me arriesgaría a llevar nada.

Como mencioné antes, la excursión finaliza en un restaurante donde se puede recargar energías. No es obligatorio consumir allí: se puede optar por el paseo con o sin comida incluida. Nosotros elegimos la segunda opción, preferimos almorzar bien antes y esperar hasta volver, ya que para entonces la hora del almuerzo había pasado y se parecía más a una merienda.

Dónde alojarse para visitar los Lençóis Maranhenses

Como la excursión al parque se realiza en un solo día —a menos que uno decida repetirla varias veces—, es fundamental pensar bien dónde alojarse. La distancia, los traslados y los horarios hacen que la ubicación influya mucho en la experiencia.

Podés quedarte en tres lugares principales:


São Luís, si querés usar la ciudad como base y hacer la excursión en el día (aunque es un viaje largo de ida y vuelta). Tiene todo el encanto del centro histórico, playas urbanas y, si vas en junio, las coloridas fiestas juninas, que llenan las calles de música y baile.

Si querés saber como es la ciudad y donde me alojé te lo cuento en este post.

Barreirinhas, la opción más práctica y con más servicios turísticos. Está a orillas del río Preguiças, una ciudad tranquila pero con un centro comercial bastante completo y una buena variedad de hoteles y condominios con piscina (yo me alojé en uno y fue ideal para descansar después de las excursiones).

Atins, una experiencia más agreste y desconectada. Es un pequeño pueblo entre dunas, vegetación y calles de arena, con extensas playas perfectas para el kitesurf, aunque con muy poca actividad comercial.

Yo me alojé en los tres en distintos momentos del viaje, y aunque cada uno tiene su encanto, para visitar los Lençóis en el día me resultó más práctico Barreirinhas. São Luís es ideal si querés combinar cultura, historia y playa; Barreirinhas, si buscás comodidad y acceso fácil al parque; y Atins, si preferís naturaleza, tranquilidad y un entorno más salvaje.

Si quieren conocer en detalle como son estos lugares y los alojamientos donde estuve, pueden leerlo en «Barreirinhas y Atins: puertas de entrada a los Lençóis Maranhenses»

Santo Amaro, la entrada más cercana al parque y una de las zonas más auténticas para hospedarse. Es un pueblo pequeño, con menos infraestructura turística que Barreirinhas, pero permite acceder a lagunas menos visitadas y paisajes más tranquilos. No llegué a conocerlo, pero muchos viajeros lo recomiendan si buscan una experiencia más local y menos concurrida.

Un cierre perfecto para un día inolvidable

El sol cayendo sobre las dunas, el reflejo dorado en las lagunas y el silencio del lugar crean una postal que se queda grabada para siempre. Los Lençóis Maranhenses no son solo un destino: son una experiencia que te hace sentir en otro planeta, entre arena, agua y cielo.

Lençóis Maranhenses - Brasil

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