Vista desde el mar de Cala Porto o Lama Monachile en Polignano a Mare con el puente de piedra, los acantilados y visitantes disfrutando del mar Adriático

Polignano a Mare en un día: qué ver y cómo llegar

Polignano a Mare es uno de esos lugares que te roban el corazón apenas llegás. Ubicada en la costa del Adriático, en la región de Puglia, al sur de Italia, pertenece a la provincia de Bari y es famosa por su casco histórico blanco colgado sobre acantilados, sus miradores y la icónica playa Cala Porto.

En este post te cuento cómo llegar, qué ver y cómo fue mi visita de un día en octubre.

Dónde queda Polignano a Mare y cómo llegar


Polignano a Mare se encuentra a unos 72 km de Brindisi y a unos 36 km de Bari, bien conectada por tren con toda la costa adriática.

Desde el aeropuerto de Bari:
Podés tomar un tren directo desde Bari Centrale hacia Polignano a Mare. El trayecto es corto y frecuente.


Desde el aeropuerto de Brindisi:
Primero tenés que llegar a la estación de tren Brindisi (bus urbano, demora 10–15 min). Desde ahí salen trenes directos a Polignano a Mare operados por Trenitalia.


Mi experiencia desde Brindisi:
Yo viajé en tren desde Brindisi, donde estaba alojada. El trayecto dura entre 46 y 50 minutos, según el servicio. Al llegar, la estación está a unos minutos del centro: aproximadamente 8–10 minutos a pie, equivalente a unas 6 a 7 cuadras según las rutas peatonales más usadas.

Caminata hacia el casco histórico de Polignano a Mare

Desde la estación caminé hacia el centro histórico. Es un recorrido fácil y lineal. Además, en la estación hay un mapa de la ciudad que resulta muy útil para orientarse.

Mapa turístico de Polignano a Mare ubicado en la estación de tren, con el centro histórico y los principales puntos de interés

Apenas cruzás la plaza principal, empieza a sentirse ese encanto típico de Puglia: casas bajas, fachadas blancas, balcones con flores y calles angostas de piedra.

El casco histórico es un laberinto adorable de casitas encaladas, negocios de souvenirs con cerámicas y objetos en tonos mediterráneos, restaurantes pequeños que asoman entre las callejuelas.

y terrazas con vistas directas al mar Adriático.

Vista del mar turquesa de Polignano a Mare con el casco histórico de la ciudad sobre los acantilados al fondo, en la costa de Puglia, Italia.
El Adriático no necesita filtros. Sus tonos turquesa y sus acantilados blancos parecen sacados de una postal.

Por todos lados aparecen cactus en macetas, en rincones, en las entradas de los negocios, sumando ese toque mediterráneo tan característico.

Rincón del casco histórico de Polignano a Mare con casas blancas de piedra, cactus y vegetación mediterránea

En los negocios de souvenirs hay cerámica por todos lados, parte de la tradición artesanal de Puglia.

Tienda de souvenirs en el casco histórico de Polignano a Mare con cerámicas típicas de Puglia y objetos artesanales tradicionales

Unos de los objetos más típicos son unos globitos de cerámica llamados «palloncini» en italiano: decoraciones coloridas hechas a mano que se cuelgan en la pared y parecen flotar en el aire. Simbolizan ligereza, alegría y sueños, y se regalan como augurio de felicidad. Son súper característicos del lugar y se ven en casi todas las vidrieras. Yo, obvio, me traje uno para la heladera junto con otros imanes.

Decoraciones de cerámica palloncini en Polignano a Mare, símbolo típico de las tiendas artesanales de Puglia

Cada tanto aparecen «balconatas» naturales sobre los acantilados, con un mar color azul turquesa increíble, incluso en otoño.

Balcón con vistas al mar Adriático en Polignano a Mare, con acantilados y paisaje costero de Puglia

Cala Porto: la postal de Polignano a Mare

A pasos del centro histórico se encuentra la famosa Cala Porto (también llamada Lama Monachile). Es el panorama más emblemático del pueblo.

Para llegar bajás por senderos entre las rocas, después de cruzar el puente de piedra sobre la antigua vía Trajana.

Puente de piedra sobre la antigua vía Trajana en Polignano a Mare, camino hacia Cala Porto con vistas al mar Adriático

Sendero de piedra bajo el puente de Polignano a Mare que lleva hacia Cala Porto y la playa de guijarros junto al mar Adriático

Desde arriba, la vista es espectacular: acantilados altos, casas colgadas sobre el mar y una playa de canto rodado con agua intensamente turquesa.

Puente de piedra sobre la antigua vía Trajana en Polignano a Mare, camino hacia Cala Porto con vistas al mar Adriático

Desde los miradores también se ve el famoso Grotta Palazzese, el restaurante icónico que está literalmente dentro de una cueva natural sobre el mar, con su terraza suspendida sobre el agua. Es uno de los lugares más fotografiados de Polignano a Mare y del mundo entero.

La playa en sí es pequeña, con piedras redondeadas, y está rodeada de altos acantilados que generan un marco dramático. Perfecta para fotos desde todos los ángulos.

Vista de Cala Porto en Polignano a Mare con la playa de piedras blancas, aguas turquesas del mar Adriático y acantilados rocosos

Mi visita en octubre: viento, sol y caminata

Yo fui en octubre, en una visita de un solo día. A la mañana estaba fresco y soplaba bastante viento; no era día para meterse al agua.

Viajera con abrigo en Polignano a Mare durante una visita en octubre, con el mar Adriático y la ciudad de fondo

A la tarde, con el sol, ya se podía estar en remera tranquilamente, pero igual el mar seguía frío.

Caminé por varios miradores, bajé hasta la playa para ver de cerca las piedras blancas y después volví al centro.

Dónde almorcé: Cantina da Pescaria

Cruzando la plaza principal, fuera del casco histórico, está la Cantina da Pescaria. Es un lugar muy conocido, funciona tanto para comer ahí como en modalidad take away.

Cartel de Cantina da Pescaria en Polignano a Mare, restaurante donde almorcé durante mi visita a Puglia

Cuando llegué, todas las mesas estaban reservadas, así que me pedí para llevar una ensalada de frutos del mar y una botellita de agua mineral. Me fui a comer tranquila a la plaza, al solcito.

Caja de comida para llevar con ensalada de frutos del mar comprada en Cantina da Pescaria durante una visita a Polignano a Mare

Tarde en Polignano: Modugno, compras y últimas postales

Después del almuerzo seguí caminando. Visité la estatua de Domenico Modugno, el cantante de «Volare», que mira hacia el mar con los brazos abiertos.

Estatua de Domenico Modugno, cantante de Volare, en Polignano a Mare con vistas al mar Adriático

Entré a algunos locales de ropa donde encontré liquidaciones muy lindas, y volví al puente para sacar unas fotos más de Cala Porto desde arriba. Con el viento un poco menos intenso, el mar parecía más azul todavía.

Vista de Cala Porto o Lama Monachile desde el puente de Polignano a Mare al final de la tarde, con el mar Adriático y los acantilados de fondo

Polignano a Mare en un día: mi balance

Con un día alcanza perfectamente para recorrer Polignano a Mare y disfrutar de sus rincones más emblemáticos. Para mi gusto, me resulta más práctico alojarme en otros lugares cercanos como Monopoli, que además de ser muy bello es mucho más económico, como te cuento en mi otro post, y tiene un ritmo más tranquilo, menos saturado de turistas.

Dicho esto, Polignano a Mare es de esas paradas obligatorias que hay que hacer por lo menos una vez en la vida. Su hermosura, lo icónico de sus vistas y la fuerza de ese mar turquesa contra los acantilados blancos la convierten en una postal que no te podés perder si estás recorriendo Puglia.

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