Combarro y Chancelas: dos rincones mágicos de Galicia entre hórreos, mar y leyendas

Combarro pertenece al municipio de Poio, provincia de Pontevedra, España. Es conocido por su impresionante concentración de hórreos junto al mar, algo único en Galicia.

Estas construcciones elevadas, diseñadas originalmente para almacenar alimentos protegidos de la humedad y los animales, forman hoy una postal absolutamente distintiva

Hórreos frente al mar en COmbarro

Además de los hórreos, abundan los cruceiros, las cruces de piedra típicamente gallegas que marcaban zonas de paso y, según la tradición, protegían a vecinos y viajeros. Entre el mar, la piedra y la arquitectura tradicional, Combarro sorprende incluso antes de empezar a recorrerlo.

Cruceiro en Combarro
Cruceiro en Combarro

Combarro estaba en mi lista de deseos de Galicia así que aproveché tres días libres entre traslados y trámites para acercarme hasta aquí desde Santander y, de paso, ir bajando hacia Ourense, donde continuaría mi viaje genealógico, como les conté en este post.

Dónde me alojé (y por qué elegí Chancelas)

Antes de arrancar con el recorrido, vale aclarar dónde me quedé. Cuando empecé a buscar alojamiento vi que Combarro estaba casi completo y con precios muy altos por tratarse de un fin de semana largo de agosto. Así que busqué alternativas cercanas y encontré Chancelas, que pertenece también a Poio y queda a unos 15 minutos caminando de Combarro.

Elegí Chancelas por:

  • Mejor precio
  • Zona residencial y tranquila
  • Un hotel a metros de una playita
  • Buena conexión caminando a Combarro y, hacia el otro lado, a un pequeño centro con comercios

Me alojé en un lindo hotel reservado a través de Booking , en otro post les contaré en detalle como era.

Cómo llegar a Combarro (sin auto)

Como hice todo este recorrido en transporte público, dejo el paso a paso que seguí yo porque puede servir mucho si estás planeando algo similar.

1. Vuelo a Santiago de Compostela

Después de dos días en Bilbao (que contaré en otra ocasión), tomé un vuelo a Santiago de Compostela.
Desde el aeropuerto sale un bus por 1 € que te lleva directo a la terminal de autobuses Daniel Castelao

2. De Santiago a Pontevedra

En la estación tomé un bus hacia Pontevedra.
El trayecto dura unos 50–60 minutos y suele haber varias frecuencias por día.

3. De Pontevedra a Chancelas / Combarro

Mi idea era tomar el bus local que te deja sobre la ruta, a pasos del hotel en Chancelas.

PO-308, una ruta costera que une Pontevedra con A Lanzada
Ruta costera PO-308 que une Pontevedra con A Lanzada

Pero para ponerle un poco mas de emoción al viaje, me confundí de plataforma y perdí mi autobus a chancelas

El próximo recién llegaba en dos horas y yo no tenía ganas de esperar ni desperdiciar ese espléndido día en la estación de autobuses, así que me fui a la terminal de trenes donde paran los taxis, la cual se encuentra cruzando la calle.

Lamentablemente caí en la cuenta que:

  • Los taxis escasean en días festivos en Pontevedra
  • No paran en cualquier lado, solo en la estación de trenes..
  • Para tomarlos en otro punto hay que llamar por teléfono.

Por suerte llegó uno enseguida porque no tenía ningún teléfono de taxis de la zona.

Consejo:
Tené guardado el número de algún taxi de Combarro o Pontevedra, especialmente si viajás en feriados o agosto.

4. Regreso

A la vuelta sí pude tomar el bus desde Chancelas hacia Pontevedra sin inconvenientes.

Los horarios son más espaciados, puede haber una pequeña variación en el horario, pero el sistema funciona bastante bien.

Para saber los horarios pueden fijarse en Rome2Rio

Consejo:

Traten de estar en la parada unos minutos antes y no se desanimen si llega bastante despues de lo anunciado, puede llegar a retrasarse entre 20 y 30 minutos

La caminata desde Chancelas a Combarro

Como les había comentado estaba sin vehículo así que fui desde Chancelas hasta Combarro a pie

La caminata entre Chancelas y Combarro lleva unos 15 minutos y es muy sencilla, con un detalle: no hay vereda hasta llegar al puerto. A veces hay una franjita muy estrecha, pero en general se camina por el borde de la ruta. No es peligroso pero conviene ir atento.

La dueña del alojamiento donde me quedé me comentó que el municipio tiene previsto construir veredas en ese tramo, algo que mejoraría mucho la circulación para quienes lo recorremos a pie.

Primera impresión: el puerto, las barcas y Praia da Canteira

Entrando por ese lado, lo primero que aparece es el puerto, lleno de barcas de pesca y embarcaciones pequeñas. Justo al costado está Praia da Canteira, una playita tranquila y poco profunda que te recibe con una postal perfecta.

Ahí mismo hay un hotel y restaurante literalmente pegados al agua, donde comí increíblemente bien. Estoy preparando un post aparte sobre gastronomía, así que solo dejo este anticipo: en Combarro fue donde mejor comí en todo el viaje.

Restaurante la Nueva Parada - Combarro - Galicia

Recorriendo el casco antiguo

Combarro y sus hórreos

La plaza central

Tiene el mar de un lado, bares del otro, y detrás se abren las calles empedradas del casco histórico.

Calles estrechas y casas de piedra

El casco antiguo está lleno de detalles: balcones floridos, casas tradicionales, rincones marineros y escaleritas que parecen de otra época.

Y no podía faltar la capilla medieval

Capilla medieval en Combarro
Combarro – Capilla medieval

Souvenirs, meigas y un mirador inesperado

En el casco histórico abundan las tiendas con souvenirs de brujas. La figura de la meiga (bruja en gallego), está muy presente en la cultura gallega: mezcla de tradición, sabiduría y superstición.

Hay una tienda en particular, la de la foto de arriba, que invita a subir a un mirador gratuito con una de las mejores vistas de los hórreos frente al mar, donde pueden tomarse fotos como esta:

Un dia en Combarro

En el balcón de dicho mirador hay pequeñas macetas con distintos deseos escritos, donde se debe dejar una moneda en los que querramos que se nos cumplan

Ahí mismo suelen ofrecer una degustación de licor de orujo, típico de la región, muy rico por cierto.

Los hórreos frente al mar

La postal más icónica de Combarro. Ver los hórreos alineados mirando al mar es algo verdaderamente único en Galicia.

Gastronomía en Combarro y un atardecer inolvidable

Combarro -Mejillones al vapor

Combarro fue el lugar donde mejor comí en Galicia. Los mejillones al vapor fueron inolvidables, pero ya detallaré todo en mi post gastronómico

Hay bares y restaurantes por doquier que ofrecen variedades de tapas, pescados y frutos de mar.

Los platos más típicos de aquí como de toda en Galicia en general, son las zamburiñas y el pulpo a feria:

También se puede tomar un trago o un cafecito mirando el mar

El día cerró con una caña al atardecer, con el puerto enfrente y el cielo cambiando de color. Sencillo y perfecto.

Después emprendí el camino de regreso por la costanera, dejándome llevar por ese paisaje tan lindo que tiene Combarro incluso fuera del casco histórico.

Maravillada por el azul increíble de ese mar y los barquitos acompañando todo el recorrido.

Chancelas: un rincón residencial al borde de la ruta

Chancelas es un barrio residencial que se extiende a lo largo de la PO-308, una ruta costera que une Pontevedra con A Lanzada y que va bordeando pequeñas playas, calas y pueblos llenos de vida marinera

Es una carretera que “hace al barrio”: casas a ambos lados, entradas escondidas entre la vegetación y, cada tanto, una bajadita que te sorprende con una vista azulísima del mar.

Entre los jardines se ven hórreos y cruceiros que forman parte del paisaje y le dan ese carácter gallego tan marcado al lugar.

Mi hotel quedaba justo al lado de la Praia de Ouriceira, una playita tranquila, de esas que parecen hechas para descansar la mirada. Arena clara, rocas suaves y ese azul increíble del mar, que cambia según la luz.

El día en que llegué comí en un chiringuito en dicha playa porque ya era medio tarde, en la zona donde me alojé no había supermercados y el restaurante más cercano estaba cerrado.

Fue la primera y única vez que comí una hamburguesa en un viaje —no soy fan de ese plato y siempre me parece un sacrilegio pedir algo tan común estando en un país lleno de manjares—, pero en ese chiringuito no había muchas otras opciones. No sé si fue el hambre acumulado del día, el entorno o que realmente la prepararon muy bien, pero me encantó.

Comida del chiringuito de la playa de Chancelas

Además de esta playita, había otras muy cerca, entre ellas la playa de Chancelas y varias calas más, algunas con pequeños bares donde se puede picar algo

Entre las casas y la costa hay varias bajadas angostas con muritos de piedra y alguna escalera que va serpenteando hacia la arena; son de esas escenas que te obligan a frenar un segundo porque tienen algo de postal sin quererlo

La única “contra” de este barrio es que no hay supermercados ni muchos comercios cerca, así que si no tenés auto casi siempre vas a terminar comiendo afuera. Aun así, si caminás unos 10 minutos en dirección contraria a Combarro aparece un pequeño centro con lo básico para reponer agua o comprar algo rápido.

Como les conté, yo no tenía vehículo, así que el último día seguí caminando un poco más allá de ese pequeño centro y llegué a un embarcadero con un restaurante justo enfrente. No es turístico ni pretende serlo, pero comer mirando el mar y los barcos balanceándose suavemente convierte cualquier plato en un pequeño lujo.

En conclusión, Combarro y Chancelas me parecieron lugares con una magia propia. A pesar de ser pequeños, dos días me quedaron cortísimos: podría haber pasado una semana entera descansando en sus playas, nadando en esas aguas tan azules y disfrutando de todos los bichitos de mar que me encantan. Será para la próxima… y ojalá no tarde demasiado.

¿Conocés Combarro, Chancelas o algún pueblito gallego que te haya sorprendido? Te leo en los comentarios

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