Hoy hablaremos de Paraty, ubicada en la Costa Verde del estado de Río de Janeiro, una joya colonial que combina historia, naturaleza y playas, debido a que falta poco para el verano y muchos ya planificaron o están planificando sus vacaciones.
Brasil siempre es un destino muy atractivo, especialmente este año para los argentinos, ya que ahora nos favorece el tipo de cambio. Río de Janeiro es una de las ciudades más populares, y cerca de ella hay muchos lugares interesantes para hacer una escapada o quedarse unos días, Paraty es uno de ellos.
Cómo llegar
Paraty es fácilmente accesible desde Río de Janeiro y São Paulo. Si llegan en autobús, la terminal de ómnibus Rodoviária de Paraty se encuentra a aproximadamente 2 km del centro histórico. Desde allí, pueden tomar un taxi o caminar unos minutos hasta el centro. Si prefieren el automóvil, la ciudad está bien conectada por carretera y el viaje desde Río de Janeiro toma alrededor de 4 horas.
Nosotros tomamos un ómnibus desde , Angra dos Reis que está a medio camino entre Río de Janeiro y Paraty, por la módica suma de 5 reales. Bajamos en la terminal de ómnibus en menos de dos horas, a pocas cuadras de nuestro alojamiento, el cual habíamos reservado a través de Booking y nos quedamos dos días.
También está la opción de hacer un tour desde Río de Janeiro y regresar el mismo día, pero nosotros preferimos quedarnos para ir acercándonos a São Paulo, que era nuestro próximo destino.
Paraty puede recorrerse perfectamente en un día, pero nosotros preferimos hacerlo en dos, de manera más relajada, antes de continuar nuestro camino hacia São Paulo.
Nos hospedamos en la Pousada Romã, una habitación muy linda con aire acondicionado que se encontraba muy cerca del centro y de la playa, ademàs de como mencioné recién, de la terminal de ómnibus
Praia do Pontal: La playa más cercana
Se puede disfrutar de una playa tranquila dentro de la misma ciudad: la Praia do Pontal. Se encuentra ubicada a solo unos minutos a pie del centro histórico.
La playa está rodeada por àrboles y cuenta con varias pequeñas tiendas que venden refrescos y snacks.

También hay reposeras y mesas gratis a cambio de hacer una consumición, como en muchas playas de Brasil.

El agua del mar es muy calma, es como nadar en una piscina.

El atardecer en Pontal es muy bello, con vistas al océano y a las montañas que rodean la ciudad.

La entrada del mar y el canal
Una de las vistas más emblemáticas de Paraty es la entrada del mar, un pequeño canal que divide la ciudad en dos.

Esta entrada se forma cuando el mar se adentra en la tierra, creando un espacio donde pequeñas embarcaciones y botes turísticos navegan por el agua.
A ambos lados del canal, se encuentran casas coloridas y elegantes, con un lado dedicado a restaurantes y tiendas, y el otro lado al Parque Nacional de la Serra da Bocaina, un área protegida llena de vegetación tropical.

Este canal no solo es una belleza visual, sino también una zona tranquila donde se puede disfrutar de un paseo en barco o simplemente tomarse un descanso en una de las terrazas cercanas para admirar el paisaje.

Desde aquí también parten muchos barquitos en excursiones a distintas islas y playas. Nosotros no hicimos excursiones porque estábamos de paso, pero es una opción para tener en cuenta si van con más tiempo.
Explorando el encanto histórico de Paraty
En el centro histórico de Paraty, el tiempo parece haberse detenido. Esta ciudad es famosa por su arquitectura colonial bien conservada, con calles empedradas y coloridas casas de estilo portugués que datan del siglo XVIII.


Caminar por el centro es una experiencia especial, donde se puede admirar la Iglesia de Santa Rita, la Iglesia Matriz de Nossa Senhora dos Remédios y el Arco da Ponte, una estructura histórica que conecta el casco antiguo con el resto de la ciudad.

En la Plaza de la Matriz, hay varios restaurantes y bares que sirven comida local, como las tradicionales feijoadas, pescados y mariscos. Los restaurantes aquí tienen una atmósfera acogedora, con mesas al aire libre para disfrutar del clima tropical.
También cuenta con opciones de comida al paso, como las coxinhas o el típico pastel. Les recomiendo especialmente el de camarones.

Una curiosidad son los vendedores ambulantes que, con un carrito vidriado, ofrecen diversas porciones de deliciosas tortas por unos pocos reales.
Además, pueden tener la suerte de poder bailar al ritmo de una batucada por sus calles, como nos ocurrió a nosotros.
La ciudad
En lo que es el resto de la ciudad, fuera del casco histórico, hay mucho movimiento, cuenta con todo tipo de negocios, bares y restaurantes para todos los bolsillos, asi como variedad de alojamientos.
El clima de Paraty en marzo
Hago un apartado de este tema ya que marzo suele ser muy lluvioso.
Como les había contado en el post de Angra dos Reis, viajamos en esa fecha para festejar mi cumpleaños y, si bien llovió bastante seguido, eso no impidió que disfrutáramos las playas y caminatas, ya que las lluvias eran pasajeras y el clima se mantenía cálido. En Paraty tampoco nos privamos de nada a causa del clima, lo único “malo” es que en algunas fotos estaba muy nublado, nada más.
Conclusión
Paraty es un destino que tiene historia, belleza natural y playas. Ya sea paseando por el centro histórico, explorando las islas cercanas o disfrutando de un relajante día de playa, esta encantadora ciudad de la Costa Verde es muy disfrutable. ¡No te lo pierdas en tu próxima aventura por Brasil!




