Si están pensando en visitar Capri, les cuento lo que aprendí en mi viaje para que no cometan mis mismos errores y puedan aprovechar al máximo esta hermosa isla.
Estaba alojada en Nápoles, no solo por lo que ofrece la ciudad (más en ¿Vale la pena Nápoles?), sino porque es una ubicación estratégica para recorrer la Costa Amalfitana y visitar islas cercanas, como la famosa Capri.
Cómo llegamos
Como tengo una personalidad bastante relajada —especialmente cuando estoy de vacaciones— no me gusta apurarme ni levantarme temprano. Mis compañeras de viaje, además, son muy coquetas y se tomaban su tiempo para quedar divinas. Resultado: salimos con toda la calma del mundo desde Chiaia, caminamos al puerto de Nápoles charlando y sacando fotos… y cuando llegamos, eran casi las once de la mañana.
Spoiler: ya habían zarpado casi todos los barcos a la Costa Amalfitana
Por suerte, nos quedó un ferry disponible hacia Capri que salía al mediodía, y allí nos subimos.
Para no correr este tipo de riesgos, les recomiendo chequear los horarios con anticipación, Omio es un excelente buscador y siempre tiene descuentos, especialmente si reservan por la app.
Al llegar al puerto van a encontrar las ventanillas de las distintas compañías navieras donde comprar los pasajes
Pagamos 14 euros cada una la ida, el ferry era espacioso y moderno, se los muestro en este videíto:
Era el mes de octubre, eso ayudó muchísimo a que el viaje fuese más placentero debido a que al ser temporada baja no hay que lidiar con multitudes de turistas y el clima sigue siendo perfecto aunque no siempre daba para meterse al agua.
Ese día había gente en la playa, pero para mi gusto estaba un poco ventoso para darse un baño en el mar.
Pero por otro lado se disfruta mucho de la caminata y paisajes como este:

Paseando por las isla
Entusiasmadas por la belleza circundante comenzamos a perdernos por las hermosas callecitas de la isla sin darnos cuenta que cada vez subíamos más, hasta que en un momento empecé a sentir fatiga y observé que el camino nunca acababa.

Estábamos subiendo al centro de Capri o a Anacapri, por si no escucharon hablar de él, es el municipio de Capri que se encuentra en la zona más alta de la isla y tiene unas vistas panorámicas impresionantes.
Pero el camino era demasiado largo para hacerlo a pie, no te lo recomiendo si no tenés un estado físico atlético y además ya empezábamos a sentir apetito, así que desandamos nuestro camino hacia nuestro punto de partida junto al puerto, mientras seguíamos admirando el paisaje desde los acantilados.


Allí averiguamos que se también puede llegar a Anacapri desde el puerto de Capri en autobús, taxi además de a pie. Hay un servicio de autobuses que conecta Capri con Anacapri, y también es posible alquilar un scooter o tomar un taxi,
Al centro de Capri también se puede llegar en funicular, lo cual es muy pintoresco.
Pero como ya era un poco tarde y no teníamos tiempo para todo, preferimos sentarnos a comer algo y luego hacer la excursión de la Gruta Azul.
Comer en Capri
Había muchos restaurantes, y mientras caminábamos, nos ofrecían promociones para atraer nuestra atención. Después de mirar las cartas, todos tenían precios altos. Finalmente, nos decidimos por uno con excelente vista al puerto, y como estaba bastante concurrido, pensamos que sería una buena opción. Pedimos pizzas, que en Italia son individuales, así que cada una eligió una especialidad diferente, incluyendo la clásica Margarita.
Un horror, gente. Fue la peor pizza que comimos en la vida: finita, seca, con pocos ingredientes, casi como comer un pedazo de pan duro.
Al final, con las bebidas (una botella de agua, una gaseosa y dos cervezas), nos costó alrededor de 100 euros. La promoción que nos ofrecieron nunca la entendí, y ni siquiera la vi.
Mi consejo si van a Capri: llévense su propia comida y bebida, salvo que estén dispuestos a gastar una suma importante. Y si deciden hacerlo, averigüen bien antes de sentarse, para no desperdiciar su dinero
Excusión a la Gruta Azul y vuelta en barco a la isla de Capri
Después de comer, nos acercamos a una de las muchas empresas que ofrecen excursiones en lancha. Había dos opciones: una excursión exclusiva a la Gruta Azul, con una parada para nadar, o una que rodeaba toda la isla, pasando por la gruta pero sin detenerse. Ambas costaban 20 euros por persona.
Elegimos la segunda opción, ya que el clima no era el mejor para nadar. Fue una excelente decisión, ya que pudimos disfrutar de vistas maravillosas de toda la isla, algo que no habríamos logrado con la excursión a la Gruta Azul, aunque también la visitamos de cerca. Observen lo turquesa del agua:

Regreso a Nápoles
Cuando regresamos paseamos un rato más por el centro viendo tiendas de ropa y lindos souvenirs y volvimos al puerto ya que era hora de partir nuevamente hacia Nápoles, nos dirigimos hacia las ventanillas y compramos nuestro ticket de regreso, el cual esta vez nos salió un poco más caro, unos 20 euros cada una.

En conclusión, siendo una salida improvisada, nos salió bastante bien. Creo que lo logramos porque no fuimos en temporada alta; de lo contrario, probablemente no habríamos encontrado lugar en el ferry ni en las excursiones, aunque nos quedaron sin ver atracciones importantes que les detallaré más abajo
Consejos útiles:
Ir en octubre: Si tenés la opción, planea tu visita para octubre. El clima sigue siendo agradable, pero la isla está mucho más tranquila que en los meses de verano. Es ideal para disfrutar sin las multitudes que llenan Capri en pleno verano.
Consultar los horarios del ferry con anticipación: Pueden ser muy variados y a veces no son tan frecuentes. Asegurate de revisar los horarios antes de tu viaje para evitar sorpresas y esperas largas.
Entradas a Atracciones: si vas en primavera o verano para algunas atracciones como la Gruta Azul, considera reservar con anticipación si es posible, especialmente si quieres evitar largas colas.
Llega Temprano: para aprovechar al máximo tu día y poder ver las principales atracciones y si estas en temporada alta te permitirá explorar la isla con calma y disfrutar de las vistas antes de que lleguen más turistas.
Transporte Nápoles – Capri
- Ferry: La forma más común de llegar a Capri desde Nápoles es en ferry. La duración del viaje es de aproximadamente 50 minutos a 1 hora. Las compañías de ferry principales son Caremar, SNAV, y NLG.
- Hydrofoil: Los hydrofoils (ferries rápidos) también están disponibles y pueden reducir el tiempo de viaje a unos 40 minutos.
- Excursiones en Barco: Si preferis un viaje más lujoso o personalizado, podes reservar excursiones en barco desde Nápoles que incluyen tiempo libre en Capri.
- Funicular: Desde Marina Grande, puedes tomar el funicular hasta el centro de Capri. Es una forma rápida y pintoresca de subir.
- Autobuses: Hay autobuses locales que conectan diferentes partes de la isla, incluyendo Capri y Anacapri. Las rutas pueden ser útiles para explorar más allá del centro.
- Taxis, autos y scooters de alquiler: Los taxis y autos de alquiler (generalmente con conductor) están disponibles, aunque el tráfico puede ser limitado en las áreas más céntricas.
Principales Atracciones de Capri:
- Gruta Azul (Blue Grotto): Una cueva marina famosa por su impresionante luz azul. Considera visitarla en la mañana para evitar las largas colas.
- Jardines de Augusto (Giardini di Augusto): Ofrecen vistas panorámicas de los Faraglioni y el mar. Es un lugar perfecto para fotos.
- Via Camerelle: La calle principal para compras de lujo en Capri, con boutiques y tiendas exclusivas.
- Villa Jovis: Las ruinas de la antigua residencia del emperador Tiberio, con vistas espectaculares.
- Anacapri: Visita el centro de Anacapri para explorar su encanto más relajado y la Villa San Michele.
Espero que estos consejos y mi experiencia les haya sido útil para que puedan disfrutar al máximo de esta joya del Mediterráneo




